El episodio tuvo el lugar en Japón, allí donde las tragaperras son un furor impresionante. En la sala de juegos más importante de Tokio, tenía lugar una tarde de juegos y apuestas como cualquiera. Todos estaban ensimismados en sus estrategias y la gente deambulaba en busca del mejor juego para pasar el tiempo.
De repente, una gran chicharra sonó a lo largo y a lo ancho de la gran sala. Lo que sucedió fue que un participante ganó el premio principal de una de las máquinas tragaperras. El afortunado fue un joven japonés, de solo 22 años que, por lo que podemos apreciar en la foto, se encuentra más que feliz.



